Conoce el patrimonio romano de Toledo


Todo el que visita Toledo queda fascinado por sus monumentos, sus callejuelas y la magia de sus rincones. La mayor parte de los visitantes llegan a Toledo buscando la ciudad medieval y moderna a orillas del Tajo, pero pocos saben que antes de convertirse en capital del Reino visigodo, Toledo ya fue un importante núcleo urbano en la época romana.

Ver el Toledo romano

Tras haber sido fundada como un castro celtibérico, Toledo fue conquistada y reconstruida por los romanos, que la bautizaron con el nombre de Toletum. Comenzó así la historia de la Toledo romana, una ciudad que llegó a ser uno de los principales focos de romanización del valle del Tajo, cobrando una importancia tal que incluso llegó a acuñar su propia moneda. Durante siglos, los romanos engrandecieron la ciudad con colosales obras y monumentos. Muchos de ellos, por desgracia, fueron destruidos en la Edad Media para aprovechar sus materiales. Sin embargo, algunos de ellos han pervivido hasta nuestros días.

Acueducto romano de Toledo

En la cultura romana, el agua tenía un papel esencial. Los romanos sabían de la importancia de aprovisionar de agua las grandes ciudades, tanto para asegurar el consumo humano como para abastecer las termas y baños públicos. En la Toledo romana existió un gran acueducto que traía el agua desde los montes cercanos. Hoy solo quedan de él restos de sus pilares, en las proximidades del puente de Alcántara.

Circo romano

El circo era el principal edificio dedicado al ocio en la Toledo romana. En él se celebraban las célebres carreras de carros, un espectáculo que entusiasmaba a las masas. El circo romano de Toledo pudo llegar albergar hasta a trece mil espectadores en sus enormes gradas. Sabemos por algunas fuentes que estuvo en uso hasta que, en el siglo IV d. C., las carreras fueron prohibidas y el edificio quedó abandonado.

De este gran monumento solo han sobrevivido algunos restos a ambos lados de la Avenida Carlos III, integrados en el llamado Campo Escolar.

Los arqueólogos han demostrado que junto al circo existió un teatro del que no han quedado apenas restos.

Termas romanas

En los años ochenta, unas excavaciones en la Plaza de Amador de los Ríos llevaron a los arqueólogos a encontrar los restos de las termas de la Toledo romana. Este complejo de ocio estaba destinado al baño y el aseo personal, pero servía también como punto de reunión de los ciudadanos de Toletum.

Sin duda, la mejor forma de conocer el Toledo romano es por medio de rutas guiadas. Los guías turísticos de Destino Toledo conocen no solo lo que se ha conservado, sino también todo lo que se ha perdido con el paso del tiempo, por lo que serán tus anfitriones perfectos para adentrarte en el pasado romano de Toledo.

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