Visita Toledo y el lugar de la leyenda de la ajorca de oro


Toledo está lleno de leyendas e historias, muchas de ellas se deben a la pluma de Gustavo Adolfo Bécquer. En la rutas guiadas no pueden faltar estas historias y una de ellas es de las más contadas por girar en torno a la catedral de esta ciudad. Es la Leyenda de la ajorca de oro.

La leyenda de la ajorca de oro

Había en Toledo dos amantes, ella bella y caprichosa; él, valiente y supersticioso. Un día la vio llorar mientras observaba el río Tajo y le preguntó qué le pasaba. Ella le contestó amargamente que no comprendería qué le sucedía. Pero el amante toledano siguió insistiendo y al final ella accedió a contárselo. Le dijo que había estado en el templo rezando y que mientras contemplaba la hermosa imagen de la Virgen en el altar, no podía dejar de fijar sus ojos en la preciosa ajorca de oro que portaba . Cuando saló del templo no podía dejar de pensar en aquella hermosa joya e incluso soñó que una preciosa mujer morena, que no era la Virgen, la llevaba puesta. Esa mujer la miraba una y otra vez y le decía: «¿La ves? ¿Ves qué bonita es? Pues nunca será tuya porque es mía». Entonces el amante en su ahínco por complacerla, acudió a la catedral en busca de la joya. Cogió la pieza y para su asombro, el templo estaba lleno de estatuas que habían salido de sus huecos y lo miraban fijamente. Al día siguiente, los dependientes de la iglesia lo encontraron en el suelo con la ajorca de oro. Y al verlos, exclamó: «¡Suya, suya!». Se había vuelto loco…

En tu visita a Toledo los guías turísticos te contarán estas y otras historias. Ya sabes que no puedes dejar de ver en Toledo la catedral, la Virgen y su ajorca de oro, pero ¡no te prendes de ella!.

 

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